Situaciones reales que se repiten en casa: matrículas del colegio, visitas al CAP, reuniones de vecinos y conversaciones con otras familias del barrio. Aquí explicamos cómo se preparan esas escenas antes de que ocurran.
Muchas familias llegan con una mezcla de idiomas en la mesa: los hijos aprenden en el colegio, los abuelos hablan en castellano y los padres traducen sobre la marcha. En Spanishfy trabajamos con ese desorden real, no con un aula ideal. Antes de decidir nada, os escuchamos: quién necesita qué, en qué momentos del día y con qué margen de tiempo contáis.
Respondemos en un par de días laborables con una propuesta concreta, sin compromiso.
Si queréis ver antes cómo trabajamos, podéis empezar por la página de inicio o leer un ejemplo práctico en nuestro artículo sobre pedir un café en Barcelona.
Padres y madres que llegaron a Barcelona con hijos en el colegio, con la compra pendiente y con el pediatra por delante. Estas son sus impresiones después de unas semanas de clase.
"Llegué sin saber pedir cita en el CAP. Ahora llamo yo, explico lo que le pasa a mi hija y entiendo la respuesta. No hablo perfecto, pero me defiendo."
"Lo que más me ha servido son las situaciones reales: la reunión de tutores, el AMPA, hablar con la vecina del rellano. Nada de listas de vocabulario suelto."
"Mi marido y yo hacemos clase juntos los sábados. Los niños preguntan en catalán y nosotros respondemos en castellano. En casa ya se mezcla todo y nos entendemos."
Valoración media de las familias que terminan el primer trimestre: 4,7 sobre 5 en claridad de las clases y 4,5 en utilidad para el día a día. Los comentarios se recogen al cerrar cada bloque, sin filtros.
Familias que confían en Spanishfy